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Comunidad

Una depuradora para Cardeñajimeno, Ibeas y Castrillo

La construcción de una sola estación para los tres municipios sería la opción más económica. Somacyl presenta la próxima semana un informe con varios presupuestos y viabilidad técnica

Castrillo del Val cuenta con dos depuradoras obsoletas para sus zonas residenciales, como la que trata las aguas de Tomillares -foto-, pero no para el pueblo. – Foto: Luis López Araico

Los municipios colindantes de Cardeñajimeno, Ibeas de Juarros y Castrillo del Val comparten un mismo problema, el de la depuración de sus aguas residuales, con infraestructuras obsoletas que no responde ya a las necesidades que las tres poblaciones demandan en función de su población y de la sostenibilidad ambiental. 

Las tres corporaciones vienen planteando desde hace décadas a la Junta la necesidad de construir una depuradora en sus municipios, más apremiante cada año, y más factible ahora gracias al convenio firmado entre la administración regional y la Diputación Provincial.

Además de la opción individual, en estos momentos se plantean otras que están sobre la mesa y en las que la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl), dependiente de la Junta de Castilla y León, trabaja junto a los tres responsables municipales. De hecho, ayer mantuvieron una nueva reunión los regidores de los tres pueblos con responsables técnicos de la entidad regional para ir avanzando en las distintas posibilidades, bien plantear tres depuradoras, una para las localidades de Ibeas y Castrillo o bien una más dimensionada que depure las aguas residuales de los tres núcleos de población vecinos.

Somacyl ya está haciendo números y estudiando la más viable de las soluciones, pero en todo caso, explican los alcaldes de Ibeas de Juarros y Castrillo, la solución depende de la decisión de los tres ayuntamientos. 

En este sentido, de optar por hacer una única instalación con capacidad para tratar las aguas de una población total en torno a los 4.500 habitantes, la infraestructura tendría que ubicarse en el término de Cardeñajimeno al ser la localidad situada más aguas abajo de las tres y que técnicamente es más viable. El Consistorio contaría con una parcela para ese uso en suelo de la junta vecinal de San Medel, donde se levantaría y desde donde se harían las conexiones a las otras dos localidades.

Esta parece la solución económicamente más asequible, al disminuir los costes respecto a construir dos o tres estaciones depuradoras. De materializarse, también sería el municipio de Cardeñajimeno y, sobre todo la pedanía, quienes sufrirían los inconvenientes que conlleva una estación de estas características, como es el tema de los olores, más intensos si la planta es de mayor envergadura y trata aguas residuales de varios núcleos.

En este sentido, los alcaldes de Ibeas y Castrillo, José Ignacio Colina y Jorge Mínguez, respectivamente, creen que «la pelota está en manos del Ayuntamiento de Cardeñajimeno». En sus casos también cuentan con terrenos que pondrían a disposición de la Junta. Los dos regidores no se definen en este momento sobre la ubicación, pero sí dicen que lo que necesitan es que se haga las depuradoras ya, tres, dos o una. 

En el caso de optar por dos, una propia para Cardeñajimeno y otra común para Ibeas y Castrillo del Val, ésta última tendría que instalarse en el término de Castrillo, por la misma razón, está aguas abajo de Ibeas. Mínguez también dispone de terrenos para ubicarla. Éste recuerda que lleva décadas con el problema de la depuración de las aguas y que lo que no quiere es volver a perder «otro tren» como hace años cuando se planteó un emisario para entroncar con la Edar de Burgos pero que echó atrás el Ministerio de Agricultura con un informe medioambiental negativo, «y se perdieron 7 millones de euros», por eso pide que «la solución sea la que tenga que ser, pero hágase ya». Mínguez recuerda que Castrillo pueblo no tiene esa infraestructura y que hay dos obsoletas que depuran las aguas de las tres urbanizaciones, Tomillares I, Tomillares II y Los Molinos.

María del Carmen Montes, alcaldesa de Cardeñajimeno, asegura que en principio no tienen problema porque se haga una sola en San Medel, porque se ahorrarían costes, pero en todo caso, explica que el Consistorio también es partidario de optar por la solución que sea más rápida. En su caso tienen una instalación en la propia pedanía, pero «es viaja y se ha quedado obsoleta», reconoce. 

Los responsables de Somacyl se han comprometido a remitir la próxima semana el informe con el coste que cada una de las opciones de ubicación supondrá y los pros y contras de cada una de ellas. Será a partir de ese momento cuando los responsables de los tres ayuntamientos se vuelvan a sentar para tomar una decisión. 

Fuente: Diario de Burgos – I.P. – sábado, 23 de enero de 2021

Nuevas marcas viales para mejorar la seguridad en la N-120

Es uno de los tres elegidos de forma experimental para valorar la eficacia de las futuras flechas de retorno.

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) está elaborando, a través de la Dirección General de Carreteras, una normativa sobre marcas viales en varios tramos de la red de carreteras del Estado que afectan a la provincia de Burgos, además de a la de Segovia, Guadalajara y, próximamente, Valencia. Así y con el objetivo de «mejorar la seguridad viaria», se han dispuesto tramos experimentales con nueva señalítica de flechas de retorno para evaluar la percepción de las mismas por parte de los usuarios.

Los recorridos ya adaptados se ubican en la provincia de Burgos, en la carretera N-120, del punto kilométrico 60,100 al 97,925 (entre Villamayor del Río e Ibeas de Juarros); en Segovia, en la N-110, del 150,730 al 156,500 (entre Arcones y Gallegos), además de Guadalajara, en la N-320, del punto kilométrico 196,805 al 203,000 (entre el límite provincial con Cuenca y Alcocer). Próximamente, según fuentes ministeriales, se añadirá otro más en  Valencia, concretamente en la N-330, entre Utiel y Sinarcas. La opinión de los conductores se recaba a través de una breve encuesta y se puede participar en la página web www.mitma.es/marcas.

Las marcas viales son un elemento esencial en las carreteras, ya que tienen una función tanto de regulación del tráfico como de guiado de los vehículos, indicando los bordes de la calzada y la delimitación de los carriles. Una de las señales viales fundamentales, desde el punto de vista de la seguridad viaria, son las flechas de retorno. Estas advierten al ciudadano de que se aproxima a un tramo en el que está prohibido el adelantamiento, por lo que debe desistir de iniciar la maniobra o, en caso de que ya la esté ejecutando, tratar de finalizarla cuanto antes.

Si bien este tipo de señales ya se regulan en la normativa en vigor y su presencia es frecuente en las carreteras, el Ministerio se plantea su disposición en situaciones no contempladas hasta ahora. Al respecto, hace referencia a tramos en los que el sentido de circulación contrario tiene prohibido el adelantamiento. Al existir marca vial longitudinal continua y discontinua adosadas, la flecha debe disponerse desplazada respecto del eje de la calzada. De igual forma, contempla su uso en lugares en los que conviven esta señalítica dirigida a ambos sentidos de circulación. 

La percepción que se tiene de las marcas viales cuando se circula por la carretera es muy distinta de la obtenida en el diseño en papel, además de que las interpretaciones son «muy subjetivas». Por ello, los tramos citados tienen como fin comprobar la eficacia de las marcas y su grado de percepción.

Fuente: Diario de Burgos – ICAL – miércoles, 20 de enero de 2021

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